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lunes, 19 de agosto de 2013

La información de este BLOG ha sido volcada íntegramente en CONDUCTOR DE NUBES.


La información de este BLOG ha sido volcada íntegramente en


la web oficial de Antonio García Villarán. Será en ese espacio donde irán apareciendo todos sus trabajos de DIBUJO, DISEÑO, PINTURA, ESCULTURA y LIBROS DE ARTISTA, así como los RECITALES, TALLERES CURSOS que impartirá.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Pieza de cerámica INDRA.







Indra
Dios Védico, conocido también como Vayu. Su elemento es el aire. Es el dios de las tormentas. Aunque se le considera Rey de los Dioses, se dice que su gobierno solo dura cien años Divinos, al término del cual puede sucederlo otro Dios o hasta un hombre mortal. Indra es el dios del firmamento, en cuyas manos se haya el trueno y el relámpago y por cuya voluntad caen las refrescantes lluvias que hacen a la tierra fructífera. En algunos himnos se hace mención de él como hermano gemelo de Agni, y por consiguiente hijo del cielo y la tierra. En cambio en otros dice que el cielo y la tierra fueron creados por él. Él es rey de los dioses. Es también el Dios de los guerreros. El hogar de Indra era denominado el "cielo de Indra" . Allí era donde los hombres buenos deseaban llegar cuando muriesen, como premio a una vida santa. Claro que, la estadía en este cielo era corta por cuanto debían volver de nuevo a la Tierra. El cielo de Indra está ubicado en el monte Merú. Es una especie de Paraíso con hermosos jardines, casas para los visitantes, hermosas Apsaras (ninfas), música, etc. En las figuras amenudo se lo representa como un hombre con cuatro brazos y manos; con dos de ellos sujeta una lanza, en la tercera lleva un rayo y la cuarta está vacía. A veces se le representa también con solo dos brazos y con ojos por todo el cuerpo, siendo llamado entonces Sahasraksha (el de los mil ojos) Se le suele pintar montado en el maravilloso elefante Airavata, que fue creado batiéndo el océano, y llevando un rayo en su mano derecha y un cuenco en la izquierda.

Quesera de pájaros azules.






Sobrecubierta.

Bol con cuencos. Ilustraciones acuáticas en sobrecubierta.










Realizadas a cuatro manos, junto a Ana Arcas.

domingo, 6 de marzo de 2011

Imágenes de la escultura Homenaje a la Mujer Trabajadora, Aznalcázar






Imágenes de la inauguración de la Escultura en homenaje a la Mujer Trabajadora.

viernes, 4 de marzo de 2011

PROYECTO DE ESCULTURA PARA AZNALCAZAR, por Antonio G.ª Villarán






PROYECTO DE ESCULTURA PARA AZNALCAZAR

La Mujer Trabajadora

(Mujer con cántaro)

Introducción:

El objetivo de este proyecto ha sido la realización de una escultura para el pueblo de Aznalcázar. Se trata de una figura femenina realizada en bronce Es una mujer de cuerpo entero portando un cántaro. La simbología que tiene esta figura es la de la mujer trabajadora que bajaba todos los días a la fuente del pueblo para llevar a su casa el bien mas preciado; el agua. El esfuerzo que requería esta actividad es el reflejo de lo que ocurre hoy día en el mundo laboral de la mujer, por lo que podríamos sentirnos todos reflejados.

La mujer está mirando la cuesta que acaba de bajar, y que tiene que volver a subir portando los cántaros de agua, lo cual simboliza la superación personal y el coraje para enfrentarse a cualquier problema. Por tanto, esa cuesta arriba también forma parte de la idea de la escultura.

Esta estatua se complementa con la peana de mármol, donde se encuentran dos imágenes realizadas en cerámica de escenas cotidianas en las que se aprecian a mujeres trabajando. En uno de los paños la mujer que porta el cántaro está acompañada por la figura de una niña, su hija, que simbolizaría la juventud y el aprendizaje de la cultura popular. También se ve a una mujer madura, que bien podría ser la abuela, con lo que quedan representadas las tres edades de la mujer. Al fondo está el pozo, recuerdo de lo que fue una realidad hace no tanto tiempo. En el segundo paño se ven a dos mujeres cogiendo aceitunas, trabajo que aún hoy se realiza en Aznalcázar donde no hay distinción entre hombres y mujeres.

Estas imágenes casi fotográficas están afianzadas en la memoria colectiva del pueblo de

Aznalcázar. El pueblo tiene así un recuerdo de lo que fue su vida antes, proporcionando así una excusa para sentir mas próximo el pasado y poder recuperar la memoria histórica tan perdida en estos tiempos.

Al tratarse de un grupo escultórico que se dispone en la Plaza de la Fuente vieja, es decir, al aire libre, se ha realizarlo en Bronce como material definitivo. De esta forma no le afectan los agentes meteorológicos. Esto proporciona no sólo su permanencia en el tiempo, también es símbolo de dureza y fuerza.

Material definitivo, el Bronce:

El término bronce deriva probablemente del persa "berenj", (latón). Otras versiones lo relacionan con el latín "aes brundisium" (mineral de Brindisi) por el antiguo puerto de Brindisium. Se cree que la aleación puede haber sido enviada por mar a este puerto, y desde allí distribuida a todo el Imperio romano. Bronce es toda aleación metálica de cobre y estaño en la que el primero constituye su base y el segundo aparece en una proporción de entre el 3 y el 20%. Las aleaciones constituidas por cobre y zinc se denominan propiamente latón; sin embargo, dado que en la actualidad el cobre se

suele alear con el estaño y el zinc al mismo tiempo, en el lenguaje no especializado la diferencia entre bronce y latón es bastante imprecisa. El bronce fue la primera aleación de importancia obtenida por el hombre y da su nombre al período prehistórico conocido como Edad de bronce. Durante milenios fue la aleación básica para la fabricación de armas y utensilios, y orfebres de todas las épocas lo han utilizado en joyería, medallas y escultura. Las monedas acuñadas con aleaciones de bronce tuvieron un protagonismo relevante en el comercio y la economía mundial. Cabe destacar entre sus aplicaciones actuales su uso en partes mecánicas resistentes al roce y a la corrosión, en instrumentos musicales de buena calidad como campanas, gongs, platillos de acompañamiento, saxofones, y en la fabricación de cuerdas de pianos, arpas y guitarras.

Técnica de fundición: Moldeo a la cera perdida:

El método más utilizado para la fundición artística del bronce es

el de la "cera perdida" o microfusión, que -con diversas variantes- sigue

los pasos siguientes:

1. Modelado original en barro, escayola u otro material.

2. Toma del molde principal, generalmente en escayola. Una vez

fraguado, se retira el núcleo (modelo original)

3. El molde "negativo" se llena con cera para producir un "positivo" de

este material.

4. Se recubre la cera con una mezcla de arcilla. Una vez seca, se lleva a

horno, donde la cera se funde y se "pierde".

5. En el caso de objetos pequeños, el nuevo molde sirve directamente

para el colado del bronce. Para piezas mayores, es habitual llenarlo con

una capa de cera que formará una película del espesor deseado para el

bronce, y el interior (macho) se rellena con material refractario. Todo el

proceso requiere la colocación de aireadores, canales de colado y

diversos cuidados para obtener una colada homogénea.

6. Acabado que incluye limado de imperfecciones, asperezas y pulido de

la pieza.

7. Pátina, mediante la aplicación de distintos ácidos y calentamiento a

soplete para agilizar la oxidación.

El agua del pozo y el cántaro de barro:

El agua es considerado elemento purificador en muchas religiones, incluyendo el Cristianismo, el Islam y el Judaísmo. Por ejemplo, el bautizo en las iglesias cristianas se lleva a cabo con agua. También un baño ritual con agua pura se celebra para los muertos en muchas religiones incluyendo el Judaísmo y el Islam. En el Islam, el Salah diario solo se puede hacer después de la Ablución que consiste en lavarse partes del cuerpo con agua limpia. En el Shinto, el agua se usa en casi todos los rituales para purificar a

una persona o lugar. Al agua se le da poderes espirituales en muchas ocasiones. En la

mitología celta, Sulis es la diosa local de las aguas termales; en la cultura hindú, la Ganga es personificada como una diosa. Alternativamente, los dioses pueden ser patrones de algunas aguas, ríos o lagos; en la mitología griega y romana, Peneus era un dios de un río. Empédocles, un filósofo griego, sostenía que el agua era uno de los cuatro elementos clásicos junto con el fuego, la tierra y el aire, y era la materia primordial del Universo o ylem. En la teoría de los cuatro humores corporales, el agua se asocia con el phlegm. El agua también era uno de los Cinco elementos en el Taoísmo chino, junto con la tierra, el fuego, la madera y el metal.

El barro o lodo, es una mezcla líquida o semilíquida de agua y tierra o sedimentos. Geológicamente hablando, el barro es una mezcla de agua y partículas de polvo y arcilla. Los depósitos de barro antiguos se endurecen con el paso del tiempo geológico hasta convertirse en lutita. Con este barro es con el que se modelan los cántaros que después recogen el agua. Tendremos así dos de los y elementos representados en la escultura; el agua y la tierra. El valor del cántaro era tal que fue retratado por el gran maestro Francisco de Goya en el aguafuerte titulado “Si quebró el cántaro”. Se trata de un grabado de la serie Los Caprichos del pintor español. Está numerado con el número 25 en la serie de 80 estampas. Se publicó en 1799. Pero no sólo Goya inmortalizó la figura del cántaro en sus obras, también Velazquez, Sorolla y muchos pintores costumbristas convirtieron en una obra de arte una imagen cotidiana.

En el caso particular de Toledo, hasta hace no demasiado tiempo, existían oficios durísimos hoy olvidados. Uno de ellos era el de aguador o azacán, cuya labor consistía en acarrear agua desde el río hasta lo alto de la ciudad para abastecer a la población. La escasez de manantiales naturales en el promontorio rocoso donde se asienta la ciudad y el suministro garantizado de un agua medianamente potable desde el Tajo hacía posible su labor, que era efectuada mediante cántaros transportados por burros o bueyes. Ya en la ciudad, solían ser las mujeres las encargadas de ir a buscar al azacán para

comprarle la acuosa mercancía. En Andalucía, y concretamente en el pueblo de Aznlacázar, las mujeres eran las encargadas de abastecer de agua a toda la familia, realizando este duro trabajo día tras día.

El Pozo como símbolo:

Un pozo es un orificio o túnel vertical perforado en la tierra, hasta una profundidad suficiente para alcanzar lo que se busca, normalmente una reserva de agua subterránea (originalmente) del nivel freático o materias como el petróleo (pozo petrolífero). Generalmente de forma cilíndrica, se suele tomar la precaución de asegurar sus paredes con piedra, cemento o madera para evitar su derrumbe. Los pozos tradicionales para buscar agua están en los patios de las casas y tienen un brocal (pared que sobresale del nivel del suelo hasta una altura suficiente para que nadie caiga al interior), un cigüeño o una polea para subir el cubo y una tapadera para evitar que caiga suciedad al interior.

En las ciudades el nivel freático puede estar contaminado por filtración de aguas residuales, por lo que su agua se utilizará para jardinería, baldear los pisos, fregar, etc. en vez de para beber. Lo que normalmente, y siempre que se podía, se hacía de la

fuente. Los restos más antiguos de un pozo datan del siglo XII a. C. y proceden de Persia desde donde se extendieron por todo el mundo. El pozo es sin duda uno de los símbolos acuñados en nuestra memoria que nos traslada al pasado más próximo y más lejano. Será el complemento perfecto para la escultura de la mujer con el cántaro.

El pozo se construirá de ladrillo y mezcla, y el cubo será como los de mediados del S. XX, de latón.

La mujer de Aznalcázar: Bocetos

Las características de la mujer que representamos en forma de escultura de bronce son la de una joven cuya edad oscila entre los 20 y los 28 años. Su aspecto físico es el de una mujer trabajadora, alta, con brazos y piernas fuertes, caderas anchas sin ser exageras y manos en las que se distingue perfectamente el trabajo manual del día a día. En la composición prestamos especial atención a la línea serpenteante que será el eje de la escultura. La mujer porta un cántaro en la mano izquierda y mira hacia la derecha. Tiene el pié derecho en posición de avance, simbolizando el movimiento y aptitud de progreso. El dar un paso, el poner la posición de comenzar a caminar simboliza la acción de seguir hacia delante. La mirada de la mujer está puesta en la cuesta arriba que se encuentra a escasos metros de ella. La mira desafiante y serena, sabiendo que el esfuerzo que va a realizar es necesario y vital.

La jarra de barro que lleva porta simbólicamente agua de pozo. El agua es símbolo de vida, de pureza y salud. La mujer lleva este símbolo consigo. El agua es una sustancia química esencial para la supervivencia de todas las formas conocidas de la vida. No se conoce ninguna forma de vida que tenga lugar en su ausencia completa.